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5/19/10

Great Escape: el después

Me estoy tomando una taza de té así que estoy de buen humor para escribir sobre el festival en el que estuve la semana pasada: The Great Escape en Brighton, UK.

Como buen pájaro tiendo a irme por las ramas, así que quien avisa no es traidor, quizá vale la pena coger esto con tiempo, interés y ganas de descubrir nuevos grupos...

Elegí el Great Escape al azar. Se chafaron mis planes de ir al Primavera Sound pese a haber comprado los tickets con meses de antelación por culpa de un suceso inesperado. No quería quedarme sin festival y busqué otro en Europa por las mismas fechas donde tocara el grupo que más ilusión me hacía ver: Cold Cave. Aunque el Great Escape tenía pocas confirmaciones en marzo, cuando compré las entradas, al menos tocaban Cold Cave (mi objetivo) y tenía buena pinta porque su esencia era la misma que la del SXSW de Austin: conciertos simultáneos en las salas y pubs de una ciudad durante varios días consecutivos, lo que se traduce en conciertos con poca gente, grupos guays y posibilidad de relacionarte con gente bastante distinta (incluso con los propios grupos). El hecho de que ya había estado en Brighton fue un plus, también que había vuelos directos Valencia-Gatwick y, con todo, el destino parecía que quisiese que acabara allí.

Sin más preámbulos, aquí va mi valoración de los artistas que elegí ver (post-tarde de documentación en perfiles de Myspace):


The Ruby Suns
En esta sala los conciertos sólo duraban media hora y tenían 15 minutos para montar y probar entre grupos, con lo que los retrasos fueron bastante frecuentes, no sólo en esta sala sino en general en el festival. The Ruby Suns tocaron una canción (Cranberry, ¡la recomiendo!) y el principio de otra, antes de que petara la regleta donde estaban conectados todos sus cacharros y tuvieran que parar. En directo mejor que en disco, personalmente, suenan más tropicales y divertidos. Digno de mención es que uno de ellos se electrocutó dos veces en el proceso de montar. Volvimos a verlos por la noche en una sala más grande y la verdad es que estaban mejor cerquita.

Japandroids
Tocaban después de Ruby Suns y fue un cambio importante de estilo. Igual de rockeros en directo que en digital, sonaban rápido y se movía rápido el guitarra también. Ahora parece que están en auge los grupos de batería-guitarra y Japandroids lo hacen bien, eso sí, dentro de un estilo muy definido. Un concierto breve, ligeramente monótono, con un público lleno de energía. Personalmente, no los destacaría.

Active Child
Vimos a este grupo de casualidad porque hubo retraso con Cold Cave. El pub donde tocaron, Horatio's, era el local patrocinado por NME Radar y fue donde vimos la mayor parte de los conciertos, todos en primera fila (estos ingleses educados, ais). Pintaban muy bien: dos chicos con un arpa, un sintetizador y una guitarra, y la verdad es que no estuvieron nada mal. En directo sonaban bien, básicamente electrónica típica aunque rebajada por el arpa, lo que le daba un toque bastante bonito. Cuando llegué a casa y los escuché en Spotify me decepcioné bastante porque no me pareció que destacasen en nada, así que son otro grupo que vale más la pena ver en directo también. Tenía la sensación, como la tuve en bastantes conciertos a lo largo del festival, de que estaba viendo a unos pardillos que de repente se habían encontrado sin comerlo ni beberlo sobre un escenario... no me inspiraban demasiado respeto pero como después venía lo que venía y tampoco estaban mal, vimos el concierto entero.

Cold Cave
POR FIN, LLEGÓ LA HORA. Después de ser unos grupies totales (no especificaré para ahorrarnos posibles reproches) y emplazarnos en la primerísima, centrísima fila, Wes Eisold y los suyos salieron al escenario, todos bien bonicos, bien repeinaos y vestidos de impoluto y riguroso negro. Fue el concierto en el que más expectativas tenía puestas y acabó siendo el mejor del festival para mí. Mantenía la esperanza de que Wes recordase tiempos ruidosos de las demos o de su pasado de gritón hardcoreta (Some Girls / Give Up The Ghost) y se olvidase un poco de su último disco, el único con Cold Cave ya formada como banda, que me parecía el más suave de todos aunque también tuviese ganas de escucharlo. Al final, en el concierto no hubieron gritos, pero sí bastante ruido. Intercaló las canciones más conocidas de Love Comes Close con interludios ruidosos. Los cuatro miembros del grupo formaban un bonito conjunto que transpiraba elitismo y por esto mismo se ganaron mi (aún mayor) respeto y admiración. La chica bonita que tocaba tres teclas en cada canción lo hizo bien, aunque probablemente habría estado bien ver a Caralee McElroy (ex-Xiu Xiu) antes de que dejara Cold Cave; el hombre-metrónomo que era el batería y el otro teclista que trasteaba con el sinte y los pedales y cachivaches varios eran impresionantes (o será que yo estoy muy enamorada). Ruido, ruido, ruido, que era lo que veníamos a oir. Wes también se portó muy bien. Tiene presencia de Ian Curtis en el escenario (un gigante guapo al que le asoman los tatuajes por el cuello y las mangas y canta con voz grave y pegado al micro) y trastea con el teclado como los otros. En general fue un concierto muy bueno, los tres teclistas saben complementarse muy bien para hacer el sonido que quieren, y juntándolo con los ruidos sampleros que van metiendo al final el resultado es fantástico.



Como se solapaban con Cold Cave otros grupos que nos hacía ilusión ver (como el nuevo proyecto del ex cantante de The Blood Brothers -- Jaguar Love) y el intento de ver a las Slits fue un fracaso, aquí terminó nuestra primera jornada de festival. El solapamiento, como en cualquier festival, es el mayor de los enemigos del asistente entusiasmado...

Best Coast
Vimos otro concierto por la mañana, pero fueron dos canciones y el grupo era desconocido, así que la verdadera experiencia de festival el viernes empezó con Best Coast. Otra vez en Horatio's y otra vez en primera fila. Con cara de pocos amigos, los tres componentes de Best Coast subieron al escenario. La señorita Constantino y su nuevo proyecto post-Pocahaunted tampoco me decepcionaron. El guitarrista, un asiático metalero pelazo incluído, y la batería, una evidente popera, creaban una imagen de grupo mucho más heterogénea que la del último grupo que habíamos disfrutado, aunque su sonido estaba perfectamente articulado. Canciones de playa que tocarías con tu propia guitarra y letras muy sencillas, algo predecible en una californiana con talento. Dijo que le daba miedo el océano y que tocando encima del océano (Horatio's está en el Brighton Pier) estaba acojonada porque sentía que en cualquier momento todo aquello se iba a venir abajo y nos ahogaríamos ahí mismo. No se le notó mucho el miedo y dio un buen concierto. No está en Spotify pero recomiendo que compréis o descarguéis sus singles. Grabé un video de mi canción favorita, The Sun Was High, pero aún no lo he podido subir...

Warpaint
Otras californianas de Los Angeles amigas de Bethany tocaban después, Warpaint. Eran las grandes del día y no había oído hablar de ellas, salvo por la nota en el folleto del festival que decía que Frusciante había producido su disco. No pueden estar mal, pensé. Y no lo estuvieron. Aun así, el rollo rock progresivo no me va mucho, y destacaría la primera canción que tocaron, Warpaint, que me dejó buen sabor de boca, porque a medida que fue avanzando el concierto fue disipándose mi atención. Bien reguapas todas, eso sí, y he de añadir que la bajista es la tía más sexy que he visto en mi vida tocando un instrumento (bajista tenía que ser), pese a que se le viese la hucha asomando entre su pantalón de chándal y su jersey vuelto del revés. Muy recomendables a quien le guste este tipo de música y las bandas potentes de chicas, aunque no fuesen del todo conmigo.

Rolo Tomassi
Otro de los conciertos que más ilusión me hacía ver. Eran el único grupo de screamo del festival y ya los conocía de antes, aunque no mucho. Grupo de jazz-screamo a lo Blood Brothers con una chica menudita que pega gritacos y salta y sacude su melena naranja. El local se llenó de gente que quería pasarlo bien y pegarse y así fue. También estaba la "élite" en la parte trasera, con escena pseudo-hardcore de Brighton (ya se sabe de qué hablo cuando hablo de pseudo hardcore, no me refiero a emitos) de gente guapa. Un concierto muy guay, dos cantantes intercalando gritos, música impredecible, teclado, guitarras potentes y mucha, mucha velocidad... otro de mis conciertos favoritos, no sólo porque adore este género en particular sino porque son un grupo bueno de verdad, no otra mierda de posers metaleros. Y ver a una chiquita preciosa de 1.55m en vestido ajustado emitiendo gritacos, sonidos guturales y cantos angelicales durante 20 minutos siempre es un plus. Sacan nuevo disco en nada, así que atentos si os gusta el griterío.

Acabamos la madrugada en un club de jazz viendo a un grupo de jazz del montón que no era del festival pagando 5 pounds a los que no pretendíamos ver. No sé el nombre ni vale la pena mencionarlo.

Lillies And Remains
Empezamos el último día fuerte y temprano, con esta recomendación de mi queridísimo por tener como nombre de grupo una canción de Bauhaus, así que los fuimos a ver: un grupo de japoneses que después del concierto ofrecían sushi gratis (lástima ser vegetarianos). Estética muy cuidada, como los Japoneneses saben hacer, cuatro espigas en un escenario con una imagen/sonido en el escenario cuidado hasta el milímetro, asistente de sonido propio incluído. Esperábamos oscuridad y encontramos rock. Destaco únicamente el momento en el que el cantante empezó a cantar sobre la guitarra imitando su sonido. Por lo demás, son otro grupo de guapetes haciendo rock, nada extraordinario.

Después de intenciones frustradas de ir a ver a Bridezilla por la distancia de la sala en que tocaban, acabamos esperando a otro grupo de japoneses que creíamos estaría bien, Ling Tosite Sigure, pero su música empezó apestando ya desde la primera canción a lo mismo a lo que olía el público: a emo barato. Nos fuimos en la primera canción para ver a Kamp! en Horatio's (cómo no), que estuvieron bien (más de lo mismo: ordenador-sinte-batería electrónica) pero me daban la mala impresión, como ya me había pasado antes, de estar viendo a un grupo de pardillos aporreando instrumentos. Mal asunto.

Timber Timbre
Después de aguantar la muchedumbre que se aglomeraba en la cola de la sala de al lado para ver a Chase and Status (qué predecible es la muchachada adolescente británica) que nos impedía ver al friki de (vaya si nos echamos unas risas a su costa) SBTRKT, decidimos ir a ver a Timber Timbre, que tocaban como teloneros de Broken Social Scene, y como ya se sabe, los indiepaletos no tienen ningún respeto por los teloneros de los grupos a los que ansían ver, y a los que nos interesaban Timber Timbre nos aguaron un poco el concierto. Otra buena recomendación de mi queridísimo. Trío, hombre vocalista con guitarra y voz entre el de Dead Man Bones y Antony Hegarty que canta suave pero con cuerpo, mujer violinista y hombre acompañado de un extraño instrumento de cuerda similar a una "guitarra" pero que se toca en horizontal sobre una mesa (nunca lo había visto). Música muy bonita para quien disfrute con la tranquilidad y las voces con fuerza, personalmente me gustó mucho la iluminación y la música y la puesta en escena en general, aunque los aguafiestas no dejaran disfrutar mucho del concierto. Genial la actuación de los tres músicos, destaco también la fragilidad con la que acababan las canciones en pianissimo casi susurrando... definitivamente Timber Timbre merecían ser disfrutados en un contexto distinto al que los vimos.

Esperando a que tocasen Real Estate en Horatio's (nunca llegaron a aparecer, así que nos quedamos sin verles), pude ver el principio de un grupo de extraña psicodelia (ni siquiera sé el nombre) cuyo líder recordaba a Daniel Johnson simplemente porque parecía igual de trastocado mentalmente que él. No me gustaba demasiado su sonido así que ya tenía una excusa más para salir del muelle e ir a otro concierto que me hacía ilusión desde el principio, así que besé a mi acompañante y corrí cuanto pude hasta el local donde tocaban...

Young Legionnaire
El nuevo grupo de mi querido bajista de Bloc Party, Gordon, y mi querido batería de La Roux, Will, tocaba su segundo concierto en el Great Escape. Me sentí privilegiada por poder ver tan cerca, en una sala tan pequeña (¡tenía al lado a su mujer!) y con el escenario a ras de suelo, a uno de mis ídolos tocando con su nuevo grupo. Llevaban un megáfono y eran bastante ruidosos, pese a que la calidad del sonido de la sala dejaba un poco que desear, me gustaron MUCHO (de momento es el proyecto extra-Bloc Party que más me gusta) y creo que es el que más les gustará a mucha gente también. Algo de rock sí que tiene pero está más cerca del ruido y del estilo del post-hardcore que mola. Las partes del megáfono estuvieron bastante bien, y también los "breakdowns", en general tenían todos mucha energía y Gordon tocaba el bajo en algunas canciones y en otras la guitarra. Un grupo al que hay que seguir de cerca porque el disco aún por grabar promete. Más ilusión aún me hizo cuando después del concierto me acerqué a Gordon (bueno, era sólo dar un paso...) y le pedí el setlist y le dije que era el proyecto de Bloc Party que más me gustaba, como buena fan. Parecía un poco harto de todo o un poco soso o yo que sé, así que se limitó a asentir y sonreírme y decir "Thank You" y me dio el setlist y me fui corriendo porque me iba a perder el siguiente concierto.
Tengo un vídeo de Colossus, el nuevo single, y M. Rock pendientes de subir.

Esben and the Witch
Una de las actuaciones del festival anunciadas a bombo y platillo, aunque alejadas del público mainstream de Chase and Status, Broken Social Scene, Marina and the Diamonds, I blame Coco y ese resto de gentucilla (perdón si he ofendido a alguien). Otra magnífica recomendación de mi queridísimo. Muy, muy jovencitos, estética descuidada a propósito, sonido oscuro, voz femenina melancólica, muchas pedaleras de distorsión y delays y cosas más extrañas. La guitarra tenía un sonido increíble. En general un grupo altamente recomendable, aunque es muy dificil conseguir su demo y no están en Spotify (espero que pronto sí), pueden escucharse algunas canciones en el Myspace. A quien le gusten The XX, Esben les pueden parecer mejores aún. En una palabra: GOOSEBUMPS.

Ganglians
Después de una cola eterna (todo el mundo sabe que un VIP es mejor que nadie y siempre tiene preferencia sobre nosotros, los simples mortales, que tenemos que esperar que acabe su cola para poder pasar nosotros), entramos a ver a Ganglians. Expectativas no cumplidas. Me senté detrás de la sala porque estaba ya muy cansada y aunque sólo vi un poco y escuché como cuatro canciones del final, no me recordaron para nada a sus discos ruidosos. Simplemente explotaron su último disco, si hubo otra canción no la recuerdo. Esperaba locura y me encontré con un melenas más cercano al hippiesmo que al grunge. Una decepción que sirvió para reponerme de todo lo que llevaba hasta ahora...

Llegamos pronto al local que estaba a tomar por culo y después de apartar niñatos hipsters borrachos llegamos al sitio donde habrían de tocar mis queridos Sleigh Bells después de Chateau Marmont. Estuvieron bien, pero prefería la música más cañera que estaba pinchando el DJ entre los conciertos, sinceramente. Unos tipos delgaduchos haciendo música empaquetable en recopilatorios de la Kitsuné. Pues bueno.

Sleigh Bells
Otro de los grupos que me apenaba no poder ver en el Primavera resultaron ser confirmados en el último momento para el Great Escape, así que estaba feliz como una perdiz. Más feliz aún estube cuando nos los encontramos en la estación de trenes la mañana siguiente rodeados de sus maletitas, bien puestos con su café, pero eso es otra historia. En rigurosa primera fila de un escenario más bien grande y alto empezaron a tocar Sleigh Bells. Chica grande y hermosa con voz limpia y bonita acompañando a un guitarrista molón que viene de la escena hardcore, nada puede salir mal. Pensaba que la voz de ella me iba a decepcionar en directo, pero todo lo contrario. Lo que pueden llegar a hacer dos personas con una voz y una guitarra, ¡la leche! Impresionantes, otro de los grupos que cumplió de sobra con mis altas expectativas, sobre todo con mi gran favorita A/B Machines, aunque también fueron brutales Infinity Guitars y Crown on the Ground. El único problema fueron los niñatos, como ya he mencionado antes, notablemente ebrios, que se metieron en el foso de los fotógrafos y se subieron al escenario (no sé cómo no se mataron) y estuvieron dando por culo un buen rato. También rascaban los que estaban haciendo PSEUDOpogo, quiere decir, balanceándose y pegándose de un lado a otro en estado cuasi etílico y dándote por culo a ti que quieres bailar tranquila en primera fila. Solución: empezar a patearles con las Doc Martens, es fácil y tremendamente eficaz. Después de un rato obviamente dejaron de empujar y todos pudimos acabar el concierto en paz y marchar a casa con el buen sabor de un gran concierto final y el mal sabor de que todo se había acabado y a la mañana siguiente había que volver hacia España.

Esto es todo amigos, tenéis unas cuantas búsquedas por hacer ahora ;)

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